-En la limpieza diaria sólo es necesario pasar la aspiradora o la escoba: el polvo es también un agente abrasivo.
-Limpia de vez en cuando con un trapo húmedo la tarima flotante con  el trapo bien escurrido o con una fregona un poco húmeda.
No uses demasiada agua para limpiar, es decir, escurre bien el trapo o la fregona: como norma el agua debe secarse antes de 1 minuto.
-Para dar algo más de lustre a la tarima, puedes pasar una mopa con un producto como «Clevershine» o «Fixpolvo» (ambos en spray).
-La suciedad más fácil de limpiar es la que no entra en casa. Pon un felpudo en la entrada con el fin de proteger la tarima.
-Pon protecciones de fieltro en las patas de los muebles para prevenir marcas y rayas innecesarias en tu tarima flotante.
-Los suelos están protegidos por su tratamiento superficial y repelen los líquidos. Limpia bien los líquidos derramados inmediatamente después de producirse, para evitar que penetren por las juntas del suelo de tarima flotante.
-La mayoría de manchas se limpian con lavavajillas para lavado manual diluido en agua tibia. Algunas manchas pueden requerir otro tipo de tratamiento:
·Las manchas de asfalto, goma, aceite, betún, carbonilla, manchas difíciles de chocolate o grasa se quitan con acetona o disolvente universal (se llama así, lo encontrarás en droguerías).
·Las manchas de lápices de colores, barras de labios, rotuladores se quitan con alcohos desnaturalizado y agua al 50%.
·Las manchas de cera, chicle se quitan enfriándolas con una bolsa de hielo y rascándolas con una pinza de madera para tender la ropa, que no rayará el parquet.
·Las manchas de sangre se quitan con agua fría.